Esta película hay que verla, aún siendo un auténtico despropósito.
Nuestra chica se llama Alma y se gasta un pastón en sexo telefónico. Tiene sueños
eróticos con Arthur(un amiguito del pueblo), y éste parece que le corresponde, pero
a raíz de un desafortunado incidente todo cambia. En una fiesta, Arthur y Alma
se quedan solos, y el imbécil de Arthur se saca el pene y se lo refriega a Alma (?). Alma va a contárselo inmediatamente a sus amigas, como presumiendo(creo),
pero Arthur dice que no, que eso es falso, y las amigas prefieren creerlo a él.
A partir de aquí se lía porque Alma pasa a ser el patito feo del pueblo (?). La
llaman Alma-Dick, o algo así, y la pobre coge una especie de trauma. No entiendo nada. No sé si es que los noruegos(porque esto pasa en Noruega) son así de raritos o qué
coño pasa.
Lust och fägring stor, de Bo Widerberg
La belleza de las cosas es una película que me hubiera
gustado ver con 15 años, porque a esa edad uno fantasea con su profesora. Me
refiero a esa profesora que hay en todos los institutos que va muy bien
conjuntadita y siempre enseñando las piernas y que cuando terminas el ejercicio
en la pizarra, te mira y te sonríe y te dice que muy bien, y tú todo contento y
excitado te vas para tu asiento y no puedes pensar en otra cosa que no sea el cuerpo desnudo de la profesora. Esta es la causa del fracaso escolar. Pues esta
película va de eso, entre otras cosas. Y el principio está muy bien, porque tú estás deseando que
el chaval de 15 años haga lo que tú no tuviste cojones de hacer, y lo hace y tú
piensas que no era tan difícil en realidad y que desaprovechaste la oportunidad de tu vida. Hasta ahí muy bien la peli, luego ya no me interesa tanto y tengo
ganas de que termine.
Midnight in Paris, de Woody Allen
Irreversible, de Gaspar Noé
Me he visto esta película porque alguien dijo que violaban a
una mujer y no se cortaban ni un poquito al mostrarlo, no por otra cosa, para
qué mentir. Esto no es un spoiler
realmente, desde el principio se sabe, porque esta película, como dirían en mi
pueblo, empieza por el final. Yo a los diez minutos estuve a punto de quitarla
porque la cámara da vueltas, así como lo digo, y a mí esas gilipolleces no me
gustan, además me entró mareo y todo, no exagero. Pero a la media hora la
cámara deja de dar vueltas y, entonces sí, se puede disfrutar. Y eso, que violan a una mujer, que el novio
se quiere vengar y que el final es el principio. El director tiene talento. Y la
violación bien.
Le Concert, de Radu Mihaileanu
Le Concert es una película francesa, pero no lo parece;
parece otra cosa. Es una película para ver en familia. Con la novia(o el novio)
también se puede ver. Es una historia como las de antes, y eso se
agradece. A mí me ha gustado mucho porque el prota es un fracasado, igual que
yo, y se le presenta una oportunidad para redimirse, para ser feliz. Es muy bonito todo eso. La mayoría de
películas que tengo en posesión (todas compradas, por supuesto) son tristes,
violentas, bizarras y muy guarras. En esta película no hay nada de eso, pero no
importa; hay música, de Tchaikovsky, porque el protagonista es músico(esto lo cuentan en la sinopsis), y personajes alegres y simpáticos y un tono un tanto surrealista que está muy bien. A mí sólo con eso me
han ganado. También es cierto que ciertas situaciones se podrían haber resuelto
de otra forma: con más arte, con más ganas, sin tanta precipitación. Pero bien.
Intimité, de Patrice Chéreau
“Una pareja de desconocidos mantiene
encuentros furtivos de carácter puramente sexual. Ella va a verlo los miércoles
por la tarde y sólo quiere sexo”. Uno lee esto y piensa que va a ver un
peliculón, pero no; se me ha hecho lenta y aburrida, y por momentos me ha
costado mantener la atención. No he entendido nada, la verdad. Follan y eso y
se ve todo muy clarito, como en una peli de sexo amateur, pero no hay tensión -al principio, quizás- No me importa una mierda lo que me están contando, eso es
lo que pasa.
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