Turn Me On, Goddammit, de Jannicke Systad Jacobsen




Esta película hay que verla, aún siendo un auténtico despropósito. Nuestra chica se llama Alma y se gasta un pastón en sexo telefónico. Tiene sueños eróticos con Arthur(un amiguito del pueblo), y éste parece que le corresponde, pero a raíz de un desafortunado incidente todo cambia. En una fiesta, Arthur y Alma se quedan solos, y el imbécil de Arthur se saca el pene y se lo refriega a Alma (?). Alma va a contárselo inmediatamente a sus amigas, como presumiendo(creo), pero Arthur dice que no, que eso es falso, y las amigas prefieren creerlo a él. A partir de aquí se lía porque Alma pasa a ser el patito feo del pueblo (?). La llaman Alma-Dick, o algo así, y la pobre coge una especie de trauma. No entiendo nada. No sé si es que los noruegos(porque esto pasa en Noruega) son así de raritos o qué coño pasa.

Lust och fägring stor, de Bo Widerberg



La belleza de las cosas es una película que me hubiera gustado ver con 15 años, porque a esa edad uno fantasea con su profesora. Me refiero a esa profesora que hay en todos los institutos que va muy bien conjuntadita y siempre enseñando las piernas y que cuando terminas el ejercicio en la pizarra, te mira y te sonríe y te dice que muy bien, y tú todo contento y excitado te vas para tu asiento y no puedes pensar en otra cosa que no sea el cuerpo desnudo de la profesora. Esta es la causa del fracaso escolar. Pues esta película va de eso, entre otras cosas. Y el principio está muy bien, porque tú estás deseando que el chaval de 15 años haga lo que tú no tuviste cojones de hacer, y lo hace y tú piensas que no era tan difícil en realidad y que desaprovechaste la oportunidad de tu vida. Hasta ahí muy bien la peli, luego ya no me interesa tanto y tengo ganas de que termine.

Midnight in Paris, de Woody Allen



Esta película es felicidad. Y es que Francia está llena de ciudades bonitas: Paris, Lyon, Toulouse, Bordeaux... Joder, yo no he estado en Francia, pero me meto en google imagenes y lo flipo. Aquí en España, en cambio, tenemos que conformarnos con ciudades como Huelva o Cuenca, por eso el cine español nunca será tan bueno, porque falta glamour. Las calles de las ciudades francesas huelen a perfume, mientras que las de las ciudades españolas huelen a chorizo, esa es la diferencia. Ay, estaba yo algo tristón y se me ha quitado. Hay de todo en esta película: París, caras bonitas, música bonita, imágenes bonitas... Es todo tan bonito que a uno le entran ganas de apadrinar a un niño(francés). Ahora apagaré la luz y me iré a la cama y cerraré los ojos y pensaré que la gente es maravillosa y que la paz en el mundo es posible. ¡Viva la vida y la madre que me parió! A dormir.

Irreversible, de Gaspar Noé



Me he visto esta película porque alguien dijo que violaban a una mujer y no se cortaban ni un poquito al mostrarlo, no por otra cosa, para qué mentir. Esto no es un spoiler realmente, desde el principio se sabe, porque esta película, como dirían en mi pueblo, empieza por el final. Yo a los diez minutos estuve a punto de quitarla porque la cámara da vueltas, así como lo digo, y a mí esas gilipolleces no me gustan, además me entró mareo y todo, no exagero. Pero a la media hora la cámara deja de dar vueltas y, entonces sí, se puede disfrutar. Y eso, que violan a una mujer, que el novio se quiere vengar y que el final es el principio. El director tiene talento. Y la violación bien.

Le Concert, de Radu Mihaileanu




Le Concert es una película francesa, pero no lo parece; parece otra cosa. Es una película para ver en familia. Con la novia(o el novio) también se puede ver. Es una historia como las de antes, y eso se agradece. A mí me ha gustado mucho porque el prota es un fracasado, igual que yo, y se le presenta una oportunidad para redimirse, para ser feliz.  Es muy bonito todo eso. La mayoría de películas que tengo en posesión (todas compradas, por supuesto) son tristes, violentas, bizarras y muy guarras. En esta película no hay nada de eso, pero no importa; hay música, de Tchaikovsky, porque el protagonista es músico(esto lo cuentan en la sinopsis), y personajes alegres y simpáticos y un tono un tanto surrealista que está muy bien. A mí sólo con eso me han ganado. También es cierto que ciertas situaciones se podrían haber resuelto de otra forma: con más arte, con más ganas, sin tanta precipitación. Pero bien.

Intimité, de Patrice Chéreau




Una pareja de desconocidos mantiene encuentros furtivos de carácter puramente sexual. Ella va a verlo los miércoles por la tarde y sólo quiere sexo”. Uno lee esto y piensa que va a ver un peliculón, pero no; se me ha hecho lenta y aburrida, y por momentos me ha costado mantener la atención. No he entendido nada, la verdad. Follan y eso y se ve todo muy clarito, como en una peli de sexo amateur, pero no hay tensión -al principio, quizás- No me importa una mierda lo que me están contando, eso es lo que pasa.